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Memoria Negra de los muleteros de Maranchón. Cuarta parte y última: “Camino al patíbulo”

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      Partían nuestros protagonistas de esta triste historia, “los reos de Maranchón”, una vez concluido el Juicio el lunes 3 de junio de 1912, de vuelta a la cárcel de Guadalajara, en espera de hacerse efectivas las sentencias a muerte impuestas a Felipe y Manuel Villavieja, Romualdo Gilaberte, y Maria Huerta. Mientras, Ángel Cendejas y su mujer, Lucía Astasio, iniciaban su larga condena en prisión.             La noticia de la sentencia había corrido como la pólvora por toda España. Multitud de diarios de cualquier punto de la geografía nacional se habían hecho eco en sus páginas del desarrollo del juicio y su resultado final, provocando la curiosidad, el asombro y, por qué no, el morbo de sus lectores.             Apenas había transcurrido un mes desde la sentencia, y en Maranchón sus habitantes tenían sentimientos encontrados. Por...

Memoria Negra de los muleteros de Maranchón. Tercera parte: "Un Juicio en cinco actos".

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Han pasado dos años. Dos largos años en la cárcel de Guadalajara para los acusados de las muertes de Narciso y Bárbara Castellote, desde aquella madrugada del 27 de marzo de 1910. Dos años malviviendo en las hacinadas y mugrientas celdas, comiendo poco y mal, durmiendo aún peor, y día tras día, siendo objeto del desprecio y del odio de los guardias de la prisión y de muchos de los compañeros de presidio. Era la mañana del jueves 30 de mayo de 1912, y en la puerta de la Audiencia Provincial de Guadalajara, desde primera hora, se observaba un extraordinario ajetreo de ir y venir de gentes. En varios corros se veían a hombres que, con rostros serios, conversaban en voz baja. Iban ataviados con una vestimenta nada común en Guadalajara: zapatos “cordobeses”, medias blancas de travilla de lana hasta por encima de las rodillas, calzón de paño negro adornado con borlas azules y negras, faja azul grande sobre el chaleco de astracán, y zamarra, también de astracán, con enormes bot...

Memoria Negra de los muleteros de Maranchón.- Segunda parte: "La muerte tras la alcoba".

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Dejábamos semanas atrás nuestro relato tras el misterioso asesinato de Francisco Atance, a dos familias desconsoladas, los Atance y Castellote, llorando la pérdida del recién casado durante la celebración de la tornaboda en Madrid en la madrugada del 30 al 31 de mayo de 1893. Pero si alguien quedaba sumida en el desamparo y la amargura, sin duda alguna esa era la novia, la joven Bárbara Castellote, viuda  tras apenas un par de días de matrimonio. Su vida tras el triste suceso trataría de rehacerse nuevamente en Maranchón, acompañada siempre por su familia más cercana. Sin embargo, la tragedia vuelve a asestar un nuevo golpe a la familia Castellote apenas un año después de la muerte de Francisco. La abuela Francisca decide poner fin a su vida, la madrugada del 8 de junio de 1894, arrojándose a un pozo. De nuevo la familia vuelve a ser noticia en los diarios de Madrid. Así lo relatará el Heraldo de Madrid el 10 de junio: NOTICIAS SUELTAS En Maranchón (Guad...

Memoria Negra de los muleteros de Maranchón. - Primera parte: "Un novio que se pierde"

                 S i especialmente por algo ha sido conocido Maranchón en toda España, y aún fuera de ella, es sin duda por la actividad muletera desarrollada por muchos de sus vecinos a lo largo de los siglos pasados. Estos tratantes de caballerías, recorrieron toda la geografía española, de feria en feria y mercado en mercado, comprando y vendiendo sus mulas y caballos, haciendo de su pueblo un punto de referencia en este sector ganadero y comercial.                 Fueron bastantes los que, dedicándose a esta actividad, conseguirían obtener grandes fortunas personales, que generación tras generación, fueron acrecentándose y haciendo que algunas familias maranchoneras alcanzasen un elevado nivel económico, tanto a nivel local como provincial, a finales del siglo XIX y hasta bien entrado el XX. Alguno de los apellidos que alc...

Gozos a Nuestra Señora la Virgen del Lluvio

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          L os Gozos son cantos religiosos dedicados a la Virgen o a los santos con motivo de sus festividades, en novenas y en otras ocasiones, ejecutados por los fieles a coro en las iglesias y también frecuentemente en el atrio y en las ermitas.           En Clares perdura la tradición hasta la fecha del canto de los Gozos dedicados a la Virgen, bajo dos advocaciones: la Virgen del Rosario (fiesta principal durante mucho tiempo) y la Virgen del Lluvio, de devoción local, si bien  conocemos la existencia de otros Gozos dedicados a San José, la Virgen de la Cabeza y a San Roque, que dejaron de cantarse hace ya muchas décadas.           La aparición de la mayor parte de los Gozos tienen lugar en los siglos XVII y XVIII; el pueblo los aprendía de memoria y repetía su canto en las solemnidades adecuadas.   La costumbre más habitual y extendida era entonar los Gozos al final de las f...